.

.

miércoles, 19 de junio de 2013

7 efectos del estrés en hombres

El estrés es una respuesta natural del cuerpo cuando se enfrentan algunas situaciones adversas, la cual puede manifestarse de diversas maneras y en los ámbitos físico y emocional. Las más frecuentes son la tensión preocupación y cansancio. Sin  embargo, existen ciertos síntomas del estrés que se manifiestan predominantemente tanto en hombres, como en mujeres.


Por ello, te presentamos algunos de los efectos del estrés en hombres:

1. Investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de Pennsylvania indican que los síntomas del estrés, junto con la ansiedad o depresión, podrían causar un cambio genético duradero en el espermatozoide de un hombre.

2. Debido a la afectación en el material genético en los espermas, el estrés pueden ocasionar ciertos rasgos asociados con varios trastornos mentales en los hijos de padres con síntomas de estrés, según el estudio de la Universidad de Pennsylvania.

3. De acuerdo con Mayo Clinic, la tensión generada por el estrés crónico puede conducir a la alopecia y tricotilomanía (manía por arrancarse el pelo) en los hombres, lo que se traduce en la pérdida constante de cabello.

4. En los hombres, el estrés produce una intensa sensación de culpa e inutilidad. Una profunda angustia emocional sobre los acontecimientos pasados o fallos, conduce a una sensación de inutilidad en la mente del hombre, quien se sume continuamente en la autocompasión y prefiere el aislamiento.

5. Los hombres son más sensibles a la adrenalina que las mujeres, así que si los estímulos que llevan a la producción de adrenalina se repiten mucho, no tienen los recursos necesarios para combatir el enojo o cólera y cambios repentinos de humor ocasionados por el estrés. A esto se suma que cuando está estresado un hombre, sus niveles de testosterona aumenta y bloquea la oxitocina, que es clave para la relajación, explican investigadores de la Universidad del Sur de California.

6. El estrés hace que los hombres se sientan más atraídos por las mujeres con algunos kilos de más o sobrepeso, así como puede llevar a idealizar los rasgos físicos más maduros en una pareja potencial, según un estudio dirigido por Viren Suami, del Departamento de Psicología en la Universidad de Westminster, Inglaterra.

7. De acuerdo con  Mika Kivimäki, del Departamento de Psicología de la Universidad de Helsinki en Finlandia, el hombre es más susceptible a reducir su buena salud y esperanza de vida (muerte prematura) conforme presenta mayores niveles y síntomas del estrés durante su vida. Esto es más evidente en la mortandad registrada en adultos mayores que pierden a su pareja.

Es evidente que muchos de los síntomas del estrés afectan casi todos los ámbitos de vida de un hombre, desde la parte social, pasando por la física, hasta la sexual, más aún cuando se trata de un trastorno que se vuelve crónico; por ello, resulta fundamental aprender a manejar tanto sus síntomas, como aprender nuevas estrategias para afrontar los retos diarios.

Por: J. Manuel Reyes

lunes, 17 de junio de 2013

Meditacion para el Estres

La meditación es un sendero que la persona abre para sí misma mientras trata de llegar más allá de las limitaciones de la mente.

Existen en el mercado, en las librerías especializadas, muchos trabajos que tratan este tema y proponen técnicas específicas de meditación. Estos trabajos pueden ser libros, videos o dvds, que dirigen y ayudan el aprendizaje.

Estas técnicas van desde contar las propias respiraciones hasta por ejemplo, cantar un mantra o bailar. Os invito a investigar y encontrar las que mejor os vayan.

a) Práctica de la meditación como ejercicio.

Elige una postura.


Efectúa unas respiraciones algo más profundas y completas de lo habitual y toma consciencia clara de ti mismo/a en los niveles físico, emocional. Constata que te encuentras en un estado tranquilidad, cordialidad y amor suave.

Pasa luego al nivel de la mente y date cuenta de que estás mirando la mente, que está aquí presente tranquila, serena, despierta, pero sin estar pendiente de ningún objeto.

Dedica un tiempo a sentir cómo se produce en ti mismo/a el automatismo natural de la respiración. Toma clara consciencia de ti misma, que estás presente y sintiendo tu propia respiración. Esto intentarlo hasta que notes una verdadera paz, cómo tu consciencia se va ahondando.

Entonces debes mantener esa consciencia de ti mismo/a, sin mirar nada, sintiendo el silencio. Las zonas principales donde se debe sentir este silencio son alrededor de la cabeza, dentro de la cabeza y dentro del pecho.

No se busca nada. Se trata simplemente de que estés presente, sin confundirte con nada, sin apoyarte en nada. En todo caso, "buscar" esa Realidad que intuyes com única. No pierdas la consciencia, manténte muy despierta.

Para salir de la práctica hazlo de manera gradual, suavemente y sin brusquedades.

Cuando consigues un grado de meditación y de silencio la recuerdas como la experiencia más satisfactoria que has tenido jamás. Y el eco de esa experiencia se mantiene, aunque luego se disuelve hasta casi perderse, por la dispersión habitual con que vivimos lo exterior. Pero, a base de hacer este trabajo con regularidad, todos los días, se va consiguiendo mantener ese punto de conciencia profunda y de paz a lo largo de todo el día, mientras hay actividad.

b) Práctica de la meditación en la vida diaria.

Otra forma de meditar, de entrar en el silencio, es a través de la actividad. Por su puesto, es conveniente que la persona haya practicado el silencio como lo he explicado anteriormente.

La meditación en la acción es el silencio profundo de la consciencia. Es lo que en el Taoísmo se llama wu wei (no acción): hacer sin hacer. Hacemos sin hacer cuando no es nuestro "yo" el que hace. Por ejemplo: vamos por la calle y de pronto vemos a alguien que está a punto de caerse, nos lanzamos y le ayudamos para que no se caiga. Se trata de un acto impensado, espontáneo. En este caso hemos hecho, pero no ha sido nuestro "yo" personal el que ha decidido hacer eso. Ha sido la situación que nos lo ha exigido. Igual que en otro momento saltaremos para evitar un peligro, o nos apartaremos frente a un vehículo. En nosotros existe una inteligencia que nos hace vivir.

Es esta realidad profunda que se expresa a través de cada cosa que existe, por lo tanto a través de nuestro cuerpo, de nuestra inteligencia, a través de todo.

Pero, dentro de ese funcionamiento inteligentemente automático, aparece la idea de sentirnos los autores, los poseedores, los dueños de muchas de las cosas que nos ocurren en el vivir. Nos viene una idea luminosa, y de inmediato nos posesionamos de ella y decimos ¡qué inteligente que soy! ¡Qué importante que soy, que he conseguido esto! Pues bien, esta función del "yo" personal, que está actuando siempre en muestra vida diaria, es la que debemos aprender a silenciar. Es decir, que debemos vivir muy despiertos/as muy presentes, en toda situación pero con un silencio completo de nuestra mente.

Entonces descubriremos que la vida sigue exactamente igual, que podemos seguir haciendo las mismas cosas que nos son pedidas a cada momento, por estímulos externos o internos, pero sin necesidad de atribuírnoslo a nosotros mismo, sin necesidad de juicios o comparación. Es un aprender a vivir en el silencio, en el silencio de nuestra mente. Esta es la forma de aplicar la meditación y el silencio a nuestra vida activa. Cuando lo hacemos así descubrimos que estamos en movimiento en la medida en que hay movimiento; cuando éste deja de existir, porque se ha completado la acción, permanece en nosotros una quietud total, lúcida. Y, tanto en el movimiento com en su cese, en nosotros persiste una conciencia profunda de paz, de fuerza, de silencio.

Es cuando nuestra mente está constantemente pensando al servicio de nuestro ego ciando no nos enteramos de nada de estas cosas. Pero cuando aprendemos a vivir presentes, con la mente en silencio, descubrimos permanentemente esta presencia detrás de todo. Y la acción no es obstáculo para vivir esta presencia, porque vivimos esta misma acción como expresión de la presencia, es un modo activo de la presencia. Esto es realmente vivir en meditación y en silencio, vivir en plenitud. El silencio y la plenitud son sinónimos, porque tanto uno como otra implican no apoyarse en aspectos, modos o formas de la realidad: La plenitud es un concepto que implica todas.

La característica de este vivir en silencio es que la acción es siempre nueva, espontánea. Porque no se apoya mecánicamente en el precedente, en la memoria. Es cuando mejor surgen las cosas, tanto las de nivel físico como las intelectuales. Los que practican judo, en sus niveles superiores, explican a veces cómo, en el momento en que viven la lucha en este estado interior, (que es el verdadero objetivo del Judo) ocurre algo totalmente inexplicable desde el punto de vista técnico: que se producen entonces las llaves y contrallaves más extraordinarias, algo totalmente irreproducible a voluntad. Es la genialidad, porque la acción está en ese momento dirigida por la inteligencia más grande y más creativa. Y esto ocurre en todos los aspectos de la vida.

Pero al mismo tiempo que hay esa extraordinaria eficacia, cuando la acción se termina, lo hace en todos los aspectos. Queda entonces en nosotros el silencio interior y el estado de meditación. La acción no deja residuo. En cada instante, cada acción es algo completo en sí misma. No nos quedamos pensando en lo que hemos hecho o lo que hemos dejado de hacer. No hay aquí ese eco de cosa inacabada, que es lo normal que ocurra en nuestro modo de vivir. Cada instante es una situación plena, completa, y lo es tanto en el momento de hacer como en el silencio o vacío que sigue a continuación.

Las palabras son muy pobres para describir este modo de vida, y cada uno/a debe descubrirlo por si mismo/a.

Pero, de hecho, este es el paso más elevado que existe dentro de nuestra experiencia actual sobre los niveles de creatividad o capacidad transformante que existe en nosotros.

Fuente:  formarse.com.ar

jueves, 13 de junio de 2013

Steve Jobs y una maravillosa reflexión e historia de vida

En sus propias palabras, Steve Jobs, en la célebre conferencia en la Universidad de Stanford en el 2005. Una reflexión de vida, recomendado leer.


Steve Jobs
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.

Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.

Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.

Hace casi un año me diagnosticaron cáncer.

Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir.

Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.

Viví todo un día con ese diagnóstico.

Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía.

Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora les puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:

Nadie quiere morir.

Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.


Ahora mismo lo nuevo son vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.